- Pantalla pequeña. Se necesitaría un aumento a 9 pulgadsa y 1024 pixeles de ancho como mínimo, para evitar el molesto desplazamiento horizontal.
- Memoria pequeña. Se necesitaría aumentar al menos al doble. Los 4GB de almacenamiento son suficientes, si se sabe cómo usarlos.
- Batería pequeña (4400 mAh). Especialmente limitada usando conexiones inalámbricas.
- Peso mal distribuido. Tiende a voltearse hacia atrás, al tener un peso similar en la base y en la pantalla.
- Reloj y calendario no sincronizados via Internet.
- Navegador no actualizable.

Como mínimo los tres primeros puntos están solventados en el Eee PC 901, ese ultraportátil que es todo lo que el 701 quiso ser y no fue, aunque el resto me temo que seguirán igual. Dejando a un lado el software, el Asus Aspire One actual sólo vence en el primer punto. El MSI Wind, en los dos primeros.
La pregunta es: ¿Merece la pena el cambio al 901? ¿Y al 900, 900A o la nueva generación de la serie 1000? ¿O quizás un cambio más "radical" a otra marca?